A mi me dió un trozo de tela de color naranja. Fue instantáneo lo que sentí al ver ese color, la historia fue surgiendo en mi mente a medida que me iba para mi casa.lunes, 11 de abril de 2016
Hoy como ayer... salí a comprar mandarinas... mmmm que ricas... ¡qué recuerdos!
A mi me dió un trozo de tela de color naranja. Fue instantáneo lo que sentí al ver ese color, la historia fue surgiendo en mi mente a medida que me iba para mi casa.miércoles, 9 de marzo de 2016
Libre... como el aire
Hoy lo volví a hacer...
jueves, 16 de octubre de 2014
Novela... El Blog...

domingo, 22 de marzo de 2009
Te cuento un cuento... ¿real?
No entres dulcemente en esa buena noche. Revélate contra la muerte de la luz.
Dylan Thomas.
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El ritual
Cuando me enviaron a estudiar la aldea de Biami en Nueva Guinea, sobre el ritual de la muerte... ritual que aún sigue existiendo, no esperé encontrarme con un caso real sucediendo en el mismo momento en el cual escribo... Watuva, su nombre nativo, se abandonó a la muerte por propia voluntad... y esta es su historia... En cuanto llegué a la aldea pude apreciar su gran hopitalidad ya que me recibieron con honores de "Jefe de Estado", según me pude enterar más tarde. Son alegres, inquietos, serán alrededor de unos mil quinientos, mil seisientos... ni ellos mismos saben bien, pero lo que pude observar
es que hay muchos niños, lo que me dio a pensar que están en pleno crecimiento. Sus costumbres son tan primitvas que mantienen rituales inimaginables de suceder en el siglo XXI, como es que me trajo hasta aquí... el ritual de la muerte... el cual consiste en que si algún miembro de la aldea decide morir por propia voluntad, nadie interferirá. Es su libre decisión.
En los días sucesivos no quise aún comenzar con mi tarea, ya que primero me interesó impregnarme de sus olores, de su música. Investigar sus costumbres. Me dejaban hacer y me movía a mi antojo por todas partes, deteniéndome a observar por largo rato cualquier actividad que llamara mi atención.
Uno de esos días veo que, gran cantidad de ellos se desplazan en grupos hacia la capilla de la aldea, me llamó la atención que iban todos vestidos con túnicas blancas impolutas, ya que por esos caminos de tierra seca dada las altas temperaturas y las escasas lluvias, era casi imposible que no se levantara una gran polvareda... ensuciándolas. En el centro, rodeados por todos, iba una pareja que llevaba en brazos un niño, también de blanco. Un bautismo, pensé emocionado. Corrí a la casa que me habían asignado mientras estuviera con ellos, en busca de mi cámara de fotos.
Al entrar en la capilla sentí que el aroma que se impregnaba en mi piel era fuerte, de yuyos dulzones que entraban perforando mis sentidos en forma abrupta... pero agradable.
EL sacerdote, le diré así por ahora, hasta averiguar su investidura, hablaba en su lengua nativa, el dialecto Bedamuni, que por supuesto no entendía pero sí llegué a reconocer por su musicalidad característica, suave... sostenía con sus brazos en alto al niño, como ofreciéndolo a su Dios. Su madre sonreía y su padre... Vamini, se mantenía a su lado. Su mirada era de orgullo, en ese momento no sabía que el padre del niño era el hermano de Watuva a quién yo vine a ver. Luego de la ceremonia me comenzó a contar sobre el ritual...
En realidad, comenzó diciéndome que lo que había visto no era un bautizmo, sino que estaban ofreciendo a su hijo como un primer intento para alejar a Watuva de la locura que lo había invadido. Nadie sabía que fue lo que le pasó... creían que fue una desilución de amor, porque algo llegó a decir, antes de entrar en trance...
El segundo paso era que él su hermano de sangre y de iniciación, ritual donde se pintan íntegros de color lapizlásuli, le hablara para que recapacitara, pero llegaría tarde ya que, mientras hablábamos, alguien de la aldea llega corriendo y le dice algo al oído. Entonces Vamini se va con prisa sin decirme nada, y yo voy detrás de él. Cuando llegamos vemos a Watuva sobre un camastro de juncos... sin vida...Vamini, se arrodilla a su lado con lágrimas en los ojos y le dice bajito: "No entres dulcemente en esa buena noche. Revélate contra la muerte de la luz", pero ya era tarde... Watuva ya no lo escuchaba, había cumplido con su ritual...
martes, 3 de marzo de 2009
La importancia de las palabras... te cuento ¿un cuento? Es cortito...

“No podré viajar a conocerte, aunque sea lo que más quiero en este momento. Y si es cierto, que en el amor no existen las distancias ni el tiempo, nos encontraremos, no lo dudes...
...estoy muy asustada... Me gustaría que estuvieras aquí.
Te quiero”
Ahora, mientras voy dejando los granos de arena caer, en el reloj que creía parado y leyendo lo que ha escrito una amiga en común, siento que mi aletargado corazón comienza a latir. Ha pasado tanto tiempo... ¿uno? ¿Dos meses? ¡Qué importa! Ya no hay minuto eterno. El tiempo ya no es mi amigo, la quietud se ha marchado con el resto de cosas en el mismo momento de saber... y me embarga en un asalto impensado, la angustia de no haberte conocido y se estrangula en mi cuello, el llanto que no ha podido salir desde entonces y con los ojos anegados repaso las palabras recién leídas...
“... no se sabe qué pasó, quedó atrapada en un incendió en su apartamento y la encontraron sin vida, sentada en su computadora y nadie pudo...”
¡Para qué seguir! El tiempo que había logrado detener y que ahora enloqueció, transformará tus palabras en letras putrefactas que no podré salvar allí, en el cajón de mi mesita de noche y darán lugar a lo que no quise que fueran: un recuerdo.
miércoles, 18 de febrero de 2009
Juntos... ¿Te cuento un cuento?

sábado, 10 de enero de 2009
Minicuento II...
jueves, 8 de enero de 2009
Minicuento...
sábado, 9 de agosto de 2008
Ansiedad...

recibir en el rostro el castigo del viento;
sin ninguna arribada, por siempre navegando,
sin dudas ni temores, cansancio o desaliento.
Y no saber siquiera, en qué forma, ni cuándo,
ha de concluir el viaje -en milagro de cuento-;
ni cuándo retornar a éste mi lecho blando,
ni a la antigua ventana, ni al dorado aposento.
Acres de sal los labios, ruda racha en la frente,
perdido el horizonte, sin destino la nave,
sin nada que la guíe, sin nadie que la oriente,
mecida por las olas, columpiada en la cresta,
apenas sobre el mástil las alas de algún ave;
sólo el rumor del mar y..., Dios como respuesta.
lunes, 22 de octubre de 2007
El amor y el tiempo...
una vez una isla muy linda, en la que vivían todos los sentimientos y valores del hombre: El Buen Humor, la Tristeza, la Sabiduría... como también, todos los demás, incluso el AMOR.Un día se anunció a los sentimientos que la isla estaba por hundirse.
Entonces todos prepararon sus barcos y partieron. Únicamente el AMOR quedó esperando solo, pacientemente, hasta el último momento.
Cuando la isla estuvo a punto de hundirse, el AMOR decidió pedir ayuda.
No puedo llevarte AMOR… respondió el Orgullo:
Entonces el AMOR dijo a la Tristeza que se estaba acercando: "Tristeza te lo pido, déjame ir contigo".
De repente una voz dijo: "Ven AMOR te llevo conmigo". El AMOR miró a ver quien le hablaba y vio a un viejo.
El AMOR se sintió tan contento y lleno de gozo que se olvidó de preguntar el nombre del viejo.
Cuando llegó a tierra firme, el viejo se fue. El AMOR se dio cuenta de cuanto le debía y le pregunto al Saber: "Saber, ¿puedes decirme quien era este que me ayudo?".
-"Ha sido el Tiempo", respondió el Saber, con voz serena.
-¿El Tiempo?... se preguntó el AMOR, ¿Por qué será que el tiempo me ha ayudado?
Porque solo el Tiempo es capaz de comprender cuan importante es el AMOR en la vida.
viernes, 7 de septiembre de 2007
Sueño...
martes, 4 de septiembre de 2007
Los celos...
También le expliqué que ella le debe dar libertad, con fe, confiando en él y que este accionar con el tiempo irá borrando los celos...quizás injustificados de María. Pero...
Yo me preguntaba...sin decírselo a ella...¿Pedro nunca sintió celos?
¿Existe el Amor sin celos?
Hace poco "robé" una frase de un blog: "Llevo tiempo buscando, sin saberlo quizás, algo auténtico que me haga sentir realmente vivo, que me quieran y me lo digan..." y sentí identificada... a María.
Pregunta ¿Es tan malo sentir celos luego de descubrir que ése que lleva tiempo buscando y que pretende que la haga sentir viva... es él?
No. Pero tambien, es una opción de él aceptarlo o no.
Y... también es una opción de María, y así se lo hice saber, de alejarse, serenarse para luego poder decidir que hacer. Pero... ¿A Pedro le importará?
-Tan solo espero que no se canse y que me espere, -dijo María. Yo lo quiero.
Les traje un test para saberlo. ¿Querés saber tu nivel de celos?: Aquí
sábado, 1 de septiembre de 2007
Con calma...

sábado, 25 de agosto de 2007
Las bordadoras de Isla Negra.
color amaranto. El mar florece todo el año. Su rosa es blanca. Sus pétalos son estrellas de sal. En este último invierno comenzaron a florecer las bordadoras de la Isla Negra. Cada casa de las que conocí desde hace treinta años, sacó hacia fuera un bordado como una flor. Estas casas antes oscuras y calladas; de pronto se llenaron de hilos de colores, de inocencia celeste, de profundidad violeta, de roja claridad. Las bordadoras eran pueblo puro y por eso bordaron con el color del corazón. Se llaman Mercedes, las señora de José Luis, se llaman Eufemia, se llaman Edulia, Pura Adela, Adelaida. Se llaman como se llama el pueblo; como deben llamarse. Tienen nombres de flores, se las flores escogieron sus nombres. Y ellas bordan con sus nombres, con los colores puros de la tierra, con el sol y el agua, con la primavera. Nada, más bello que estos bordados, insignes en su pureza, radiantes de una alegría que sobrepasó muchos padecimientos.
Presento con orgullo a las bordadoras de Isla Negra. Se explica que mi poesía haya echado aquí raíces.
Se verá por estas obras del pueblo; de las manos trabajadoras de sus mujeres, que aquí todo florece.
Primavera de Isla Negra, ¡Salud! "
Setiembre de 1969.
Pablo Neruda.
jueves, 16 de agosto de 2007
Una noche de luna...
viernes, 10 de agosto de 2007
El alma del huerto.
Y con amor hemos vigilado el desarrollo de las frutas, primero pequeñitas como avellanas, luego esponjadas y tersas como seno de muchachas. Pintaban ya, cuando los gorriones descubrieron tal tesoro. Y hemos tenido que arrancarlas a medio madurar, para que esos golosos con alas, no malogren nuestra dulce cosecha. Y ahí están, ocultas en mi viejo aparador de cedro. Cuando abro el antiguo armario, un olor delicioso y suave llena el comedor. Es como si
el alma del huerto estuviera en el vetusto mueble y se esparciera de pronto por la habitación.jueves, 2 de agosto de 2007
Sentada espero...
Basta con sentarse en la mesa y escuchar.
Ni siquiera es necesario escuchar.

Solo esperar. Ni siquiera hay que esperar,
solo aprender a estar en silencio, quieto y solitario.
El mundo se te ofrecerá libremente
para ser descubierto. El no tiene otra alternativa,
caerá en éxtasis a tus pies".
Franz Kafka.




