lunes, 11 de abril de 2016

Hoy como ayer... salí a comprar mandarinas... mmmm que ricas... ¡qué recuerdos!

Hace años, más concretamente en el año 2007, en mi taller de escritura, nuestro profesor nos había llevado distintos materiales para hacernos "sentir" diferentes texturas, "captar" colores, "aspirar" aromas y así poder describirlo en el papel. Recuerdo que, al final de la clase, de tarea,  nos entregó una a cada uno, de forma sorpresiva y nos dijo: cuenten una historia para la próxima clase.
A mi me dió un trozo de tela de color naranja. Fue instantáneo lo que sentí al ver ese color, la historia fue surgiendo en mi mente a medida que me iba para mi casa.
Ver ese color y pensar en mandarinas y en mi madre fue... una sola acción. 
¡Hasta sentía el aroma, aún sin tener una en la mano!
Hoy mi madre ya no está y cuando fui al supermercado ayer y compré esa fruta tan hermosa y naranja  me recordó nuevamente a ella... como siempre y, por ende vino también a mi mente el recuerdo del  cuento (aquí) que escribí entonces.  El que le conté a mi profesor ya hace 9 años... y hoy quiero que traérselo a ustedes.

Espero que lo disfruten.

5 comentarios:

Eme dijo...

Que historia más chula, Mónica. Me voy a leer tu cuento, me he quedado con ganas de más naranjas :)

martha dijo...

¡¡¡¡¡Preciosooo!!!!!!

Sergio dijo...

Ay Mónica que hermosa historia y que bonitos recuerdos.

A mi las peras de agua me recuerda mi niñez, mi mamá la compraba cada que iba a surtir.

Un abrazo

mario dijo...

Siii las mandarinas, las peras, bananas eran las frutas típicas de una época jaja
ahora son los arándanos, strawberrys, coco... qué sé yo... por más que supiera que existían no eran la fruta "diaria".

Muy bueno, me hiciste pensar y recordar mi infancia contigo.

abrazo grande, tanto tiempo sin venir por acá

ANNA dijo...

http://anna-historias.blogspot.com.es/.
Te mando mi blog si quieres darle un vistazo gracias