miércoles, 13 de enero de 2010

Desidia... en este verano de 2010!

Así me siento.
Bañada de una desidia incomprensible, cómo si un manto invisible de abandono haya cubierto mi cuerpo, mi mente y... mi corazón.
¿Serán las vacaciones que tanto necesitaba? Ese pasar a no hacer nada... luego de haber hecho tanto.
¿Será el calor intenso? Un calor pesado que aletarga incluso, al más movedizo de los seres.
No lo sé, pero tengo abandonado mi blog, a mis amigos... incluso a mi querido amigo lejano que tanto extraño y con quién hemos quedamos en hablar y yo... infame, no me he conectado, aún siendo conocedora de que necesito saber cómo está y que ha pasado. La apatía que me ha inyectado la vida es increíble, pero cierta.

O... ¿serás tú? si, tú... ese otro ser que con su volubilidad hizo que perdiera el hilo conductor de mi vida, de mis cosas, de mis movimientos... de mis sueños. ¿Esa inconstancia y esa tendencia a cambiar que tanto le caracteriza habrá afectado de alguna manera en mi?
No lo sé, pero tengo todo abandonado ¿sigo?... la corrección de mi novela, la compra de un auto, finalizar un cuento para un concurso que el año pasado veía tan lejos... aquél vestido que vi en la vidriera... y a ti, mi amigo virtual que tanto quiero, hasta con la música te tengo abandonado.
Y heme aquí bajo el sol, en una reposera, mirando el mar y agotando solamente a mi mente quién ya reclama un poco de paz y que la acción pase a mis adormilados músculos que no se dan por informados. Ellos siguen quietos, sin moverse... ¿pasará? ¿volveré a ser yo en algún momento?
Por ahora lo veo tan, tan, tan lejano... que me he vuelto a cansar!
Bss. los extrañooooo!!!!

9 comentarios:

ma luisa desde punta del este dijo...

Ay! Mi querida mónica ¿qué te ha pasado? si es verdad, estás irreconocible, siempre tan activa y trabajando tanto. Puede ser el cansancio que recién afloja. Entré de casualidad como vengo haciendo hace varios dias sin ver movimientos por aquí. ¡ahora comprendo! Vamos, animo, que tu siempre lo das.
Te mando un beso como siempre, aunque ahora de punta del este, vuelvo el 16 a montevideo.

El rincón de mi niñez dijo...

No te casnse nunca...Siempre siempre todo pasa,y queda solo un recuerdo.
Un beso grande.
Buen año

Bruni, Carla, ¡¡of course!! dijo...

Yo, no es por animar, pero el día seis de enero pensé que tenía una depresión, no podían haber acabado las vacaciones tan pronto, cuando no habían hecho más que empezar... el no hacer nada, lleva conigo más de lo mismo... y sabes? lo mejor que hice fue volver al trabajo, a la rutina, mi cabeza olvidó sus fantasmas y el cuerpo ya no me pesa ni arrastro los pies!!!

Es que enNAvidad solo hay tiempo para comer, hablamos de vacaciones pero es mentira, y las comilonas nos producen un subidón de azúcar y unos bajones de lo mismo, que solo nos paetece tirarnos en el sofá, muertecicas. Ahora creo que ya tengo los niveles en el sitio porque vuelvo a tener ganas de hacer.

BESOS Y ÁNIMO

Pilar Moreno Wallace dijo...

Las Navidades van siempre cargadas de sentimientos y sensaciones que nos desequilibran. En la calma e indiferencia de enero, encontraremos ese espíritu perdido que necesitamos. Fuerzas y ánimos, y todo lo positivo que te mereces.

Rosario dijo...

Hola..., creo que tu desidia es un poco de todo. Quizá el año pasado fue muy activo para ti y este te encuentra sentada en tu reposera tranquilamente.
Aún están los recuerdos de las fiestas y sus obligaciones, aquellos que no estaban en nuestra mesa ni en nuestros brindis...
Creo que es una mezcla de todo... pero tranquila... pues esto pasa y mas rápido de lo que crees!
Bsss

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, Mónica:

No te preocupes, es el sentir normal de éstos primeros días del año, que nos causan un triste depresión.

Estoy pasando por algo similar, pero, ya pronto llegará la normalidad.

Abrazos.

susej dijo...

Aprovecha la vacaciones, hay que recargar la pilas, para volver con ganas.

amor y libertad dijo...

yo he pasado una época muy parecida, y aún no he salido del todo, pero supongo que es por algo, no creo que sea malo, tendrá su sentido

un beso

Corto Maltes dijo...

Estas cosas pasan y se van lentamente como vinieron. Lo importante es no quedarse adormilados en ese sopor que nos embuelve sino que hay que sacudirse y ponerse en marcha aunque pese.